27.3.08

Y parece que más allá..

Hoy, entré a una habitación. Repetí palabras mágicas y me senté a lamerme los pies durante 37 segundos. A su vez, un sujeto, algo así como un esófago con caderas, se sentó a mi izquierda dispuesto a jugar al críquet. No me convenció, abrí una botella, puse mi corset en la alfombra de agujas y me predispuse a arrastrar mis miembros íntimos sobre una pared verde.

Dos horas más tarde llama el chofer. Su carruaje sudaba pelos naranjas con sabor a dignidad. No le dije que no, y nos aprestamos a subir la cuesta plástica. No muy lejos del camino aparecía un abismo, muy parecido al que tenía el chofer en su garganta.

Una hora antes había entrado en aquel abismo un sujeto estéril. El mismo se había propuesto lavar vaginas toda la tarde. Se dirigió a mí, me dijo “a” contradiciéndose. Dejé que se vaya mientras sonaba un jazz imposible y ajustado al viento. Reinaba el asombro y la máscara. Cuando el asombró se ahogó en un mar de especulaciones sólo quedaba el mismo hilo azul en una cuna de cemento que resplandecía por sobre la dignidad, como si se tratase de un chiste, una burla para ese olor rancio imperante. Nadie prestó atención, nadie se dio vuelta para invocar al último intento mortal en pos de la trascendencia. Parece que esta gente tenía esófago, uñas, pelo y vinagre en sus venas.

No me percaté de tirar el vaso de pan antes que se volviera rancio. La esfera metálica gigante seguía afuera, como esperando ser visitada. Como esperando sentirse parte de la abstracción. Alguien habló del polvo de estrellas y le dije: imbécil, ya no hay tiempo, ahora te convertirás en pan.

Y así empezó el fin de esa versión que a veces se instaura en algunas cabezas como si fuéramos peces en la arena.

18.3.08

Vislumbrando

En el fondo como que nada se parece.. en el fondo como que no nos queda otra que poner una flor en el estómago.. en el fondo como que las nubes no hacen más que agigantarse y escupir fuego inocentemente.. en el fondo solo queda un vidrio, un espejo, una bandera y , tal vez, un dedal.. en el fondo sólo se escupe.. en el fondo sólo se habla de Dios.. en el fondo aparecen monstruos helados, cunas de cemento y algo azul.. en el fondo se vislumbra la no existencia del fondo.. en el fondo te das cuenta que nadie nos obliga a mirar estatuas como si fueran alambres mágicos que sostienen algo que no está en el aire..en el fondo no hay aire, eso no existe… en el fondo las macetas riegan personas..en el fondo este texto tiene sentido, demasiado sentido.. en el fondo aparecen manchas gigantes con sombrero que hablan de la Modernidad.. en el fondo bailan seres asexuados que leen La Quimera.. en el fondo yo me llamo Aurelio..en el fondo la picardía es conformismo.. en el fondo la soledad es una empanada de atún..en el fondo aparecen resabios malditos de autosuficiencia.. en el fondo nadie sabe cómo prender la luz.. en el fondo este papel es la más pura materialización de la verdad empírica.. en el fondo me aguarda pensar en ciruelas y el precio de la papa.. en el fondo nadie sabe cómo conseguir viento… en el fondo nada cierra, y el placer es el R2 que te lo tomás acá en la esquina..

..Y otra vez apareció un girasol gigante con una manopla de Kitty que decía entre mugidos: “la verdad no sabe bajar una escalera” ..

Fin de la lluvia

Y es que nunca me puse a pensar en escuadras. Y es que hablar de cajones es la manera por la cual ese devenir intangible se vuelve emoción. No estoy de acuerdo con esto último, no me queda otra que agarrar una idea pequeña y moldearla para que tome la forma de una cuerda de violín muda. Es por eso que espero, es por eso que este cuarto es gigante, es por eso que escribo lo que queda en algún rincón desproporcionado de una suerte de imágen etérea innatamente impregnada en nuestra retina, o como quieras llamarle..

Es por eso que esto nace para morir en 27 años, es por eso que no resulta asombroso que estas letras hablen de su propio final..

Acá hay 3 velas..

Allá, detrás, hay una escena kafkiana

Alguien dirá que el viento no existe. ¿Qué hacer?