Y es que nunca me puse a pensar en escuadras. Y es que hablar de cajones es la manera por la cual ese devenir intangible se vuelve emoción. No estoy de acuerdo con esto último, no me queda otra que agarrar una idea pequeña y moldearla para que tome la forma de una cuerda de violín muda. Es por eso que espero, es por eso que este cuarto es gigante, es por eso que escribo lo que queda en algún rincón desproporcionado de una suerte de imágen etérea innatamente impregnada en nuestra retina, o como quieras llamarle..
Es por eso que esto nace para morir en 27 años, es por eso que no resulta asombroso que estas letras hablen de su propio final..
Acá hay 3 velas..
Allá, detrás, hay una escena kafkiana
Alguien dirá que el viento no existe. ¿Qué hacer?
18.3.08
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2 comentarios:
Marcos Puneño:
Un placer que el azar me otorga al borde del recorrido por la pasión del blog.
Muy agradable el paseo
Daniel O. Requelme
Córdoba – Argentina
www.danielrequelme.com.ar
Y mientras tanto degusto el flan de mi mamá q se keja porq le salió bajito y yo con 27 años me digo, interesa eso? no lo se, acá no hay velas pero si hay arrebatos kafkianas y las mismas langostas q veñia Sartre después de experimentar con la mescalina y q lo sumiera en un mundo terrorífico, lleno de delirios vagos a los cuales se acostumbró con mala gana... y bue, jodete Sarte
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